Restauración Ecológica en Agroecosistemas: Control de Plagas, Biodiversidad y Paisaje

El control de plagas silvoagropecuarias se intenta con agroquímicos que destruyen las poblaciones de especies plaga, con resultados además insatisfactorios. El control biológico, por medio de factores extrínsecos de regulación poblacional (e.g. depredación), factores intrínsecos (disminución de hábitat, barreras que evitan dispersión, aumento de hábitat para depredadores, entre otros.) o una mezcla de ambos, surge como una exitosa herramienta, que además mantiene o aumenta la biodiversidad. Los roedores silvestres (Octodon bridgesi) llegaron a dañar más del 55% de los árboles en plantaciones de pino insigne en Concepción. Estudiamos la ecología de los mamíferos del área, la ecología del roedor plaga y la selectividad dietaria de los depredadores. Para probar el efecto positivo de la restauración del hábitat para incrementar el número de depredadores y la vulnerabilidad del roedor plaga. Propusimos un modelo multicriterio de control biológico que las empresas forestales locales aplicaron. Luego implementamos técnicas y modelos similares para el control de reservorios de hantavirus y roedores que atacan frutales en la zona central con buenos resultados. Respecto a la biodiversidad hemos comparamos la diversidad biológica en plantaciones forestales con matorrales de especies nativas y en diversos humedales de la región del Biobío, en gradientes de perturbación en la región de la Araucanía y de Los Lagos, estamos estableciendo la importancia de los agroecosistemas en la conservación de la biodiversidad, en el mejoramiento del manejo silvoagropecuario para aumentar la biodiversidad rural y proporcionar mejor sustento ambiental a la producción rural.

El paisaje visual es el conjunto de interrelaciones derivadas de la interacción entre geomorfología, clima, vegetación, fauna, agua y modificaciones antrópicas; es un patrimonio ambiental que incluye valores culturales y naturales, un recurso que representa la fisonomía de un espacio y refleja su naturaleza e historia, constituyéndose en el escenario de la actividad humana donde cualquier acción artificial repercute inmediatamente en los factores perceptuales. El paisaje, como conjunto estructurado de unidades territoriales, es un recurso susceptible para proponer y limitar usos, por lo que debe ser sujeto de análisis permanente. No obstante, su estudio como elemento mesurable no fue considerado hasta mediados del siglo XX y en los últimos años ha adquirido una notable relevancia pública y gran interés, tanto en la vertiente científica como en el plano social e institucional. Hemos desarrollado métodos validados y aceptados para valorar la calidad y fragilidad del paisaje con expresión cartográfica ya aplicados al estudios de impacto ambiental y ahora estamos abordando el problema del análisis de los componentes internos del paisaje, su estudio en ambientes desérticos, métodos y técnicas para disminuir el impacto de las actividades silvoagropecuarias sobre el paisaje así como su integración a otros recursos naturales (e.g., flora y fauna) para el desarrollo del ecoturismo y su uso en planificación territorial.

Este núcleo desarrolla una estrategia para incluir todas estas técnicas en las normas de manejo rutinarias para la producción de alimentos en el espacio rural: control biológico de plagas silvoagropecuarias, conservación de la biodiversidad y del paisaje.